CECILIA ROMANA: “El crítico recrea una lectura distinta del poema y explica un camino de lectura nuevo, enriquecedor.”

CICLO DE ENTREVISTAS "CUARENTENA POÉTICA"

Por Víctor Coral.

-Muchos poetas suelen tener una imagen poética primera. Algo así como el primer recuerdo relacionado con la poesía, un escenario poético, una visión... ¿de tenerla, cuál es la tuya?

No la recuerdo puntualmente. Nací y me crié en na casa repleta de libros donde lo normal era escuchar a mi padre, filósofo, hablar de Plotino, de los primeros cristianos, de los gnósticos y a mi mamá y a mi abuela contar historias de la antigua Argentina. Mis primeras imágenes poéticas tienen que ver con ese marco: empezar a escribir fue una consecuencia del interés que me despertaban esas charlas y esas historias y de alguna manera mi corazón optó por escribir poemas y no ensayos, y digo mi corazón porque la decisión de hacer poesía fue emocional, pasional, una necesidad sanguínea.

-Cómo fue el proceso de escritura de tu primer libro. Publicaste poemas en revistas previamente, cómo lo financiaste.

Mi primer libro surgió del orden y la disciplina. Yo escribía pero muy desordenado y me topé con un poeta que me dijo: tenés algo acá, pero hay que acomodarlo. Me propuse escribir un poema por día hasta una fecha determinada: 50 poemas. Lo hice. Después fue cuestión de mostrarlo. En una revista antológica de poesía, una verdadera revista de poesía, me publicaron unos cuantos: era Fénix. Su editor, Pablo Anadón, poeta que después sería también mi amigo, me propuso publicar el libro. Mis padres habían destinado un dinero para mi fiesta de casamiento. Como no me casé, usé ese dinero para pagarme el libro y así salió Flota, hangares y otros trabajos mecánicos en el año 2004.

-¿Qué opinas de los concursos de poesía? ¿Participas de ellos? ¿Crees que es esencial para hacer lo que llaman una "carrera poética"?

Yo hice mi carrera poética en base a los concursos de poesía. Gané el Jaime Sabines y el Sor Juana en México y dos veces en Argentina el del Fondo Nacional de las Artes, gracias a esos premios publiqué mis libros. Creo que una carrera independiente en la poesía se puede hacer concursando.

-En términos generales, desde la segunda mitad del siglo veinte la gran influencia de la poesía latinoamericana se desplazó de la poesía española hacia los clásicos del idioma inglés (Eliot, Pound, otros). ¿Cuáles crees que son las influencias actuales?

Yo puedo decirte qué nombres me influyen a mí a la hora de escribir. Soy solitaria. Me influyen los italianos: Montale, Pavese, Quasimodo. Y Raúl Zurita.

-Cuáles son para ti los poetas vivos más importantes de tu país y por qué?

Creo que de los vivos puedo nombrar a Alejandro Nicotra de Córdoba y Rafael Oteriño de Mar del Plata, ambos de una misma generación, mantienen un registro originalísimo y separado de la maraña poética que se produce en la urbana Buenos Aires. La poesía profunda que busca una salida a los conflictos de la carne y el corazón está presente en los dos.

-¿Qué opinas de las opciones poéticas metaescriturales, digamos poesía sonora, poesía visual, etc?

No estoy muy metida en el tema.

-En tu opinión cuál es la relación entre el poeta y el ejercicio de la crítica literaria. ¿Crees que la mirada crítica es importante para el poeta de hoy?

Siempre es importante la mirada crítica. El crítico recrea una lectura distinta del poema y explica un camino de lectura nuevo, enriquecedor.

-Internet ha propiciado o, por lo menos, ha revelado una difusión y práctica inusitada de la poesía. Cada vez hay más poetas en todos lados y ya casi se pierde en el relativismo el ejercicio poético. ¿Crees que no se puede decir a nadie que no es poeta o consideras necesario establecer un rasero, un parámetro?

Yo creo que a nadie se le puede decir qué es o qué no es, quién es o quién no. A pesar de la gran difusión en las redes, los lectores son críticos implacables con un simple me gusta. La poesía también es un oficio y a los oficios se los establece trabajando, creando, produciendo. Como un zapatero bueno vende mejor sus zapatos, el poeta bueno hará que sus poemas se lean más.

-¿Cuánto tiempo dedicas a la escritura y a la lectura? ¿Los practicas diariamente o te sometes a los dictados de la inspiración?

Escribo todos los días y leo todos los días. Mi inspiración es el trabajo y la pasión por el tema del que escribo. Solo necesito mi espacio y la música. Cada libro mío tiene su banda musical. Este que estoy escribiendo, como ya algún otro, lo tiene a Carlos el negro Aguirre de fondo. Música fluvial. Solo lo escucho y empiezo a escribir: sobre un futbolista y mi barrio.




Acha

Yo cerré mal la puerta adrede, Acha,

por si volvías.

Y nada cambió en el barrio desde que te fuiste:

está igual que en el 93.

Solo la casa de la esquina que la pintaron de verde

y era blanca, ¿te acordás?

Tenías las piernas más largas del mundo.

Tus piernas

como dos ríos que no se tocan nunca.

Tus piernas igual que el Bermejo y el Pilcomayo

de los mapas de cuarto grado. Piernas

mitad blancas mitad marrón como los ríos

de mi infancia. Las piernas

más lindas del mundo.

Cuánto te esperé, Acha. Ahora ya ni me acuerdo,

pero te esperé mucho,

yo te esperé un montón.