Chrystian Zegarra: “Así el poeta no ejerza la crítica literaria de manera profesional, es necesario tener una mirada distanciada sobre la propia obra.” 

19.09.2020

CICLO DE ENTREVISTAS "CUARENTENA POÉTICA"

Por Víctor Coral.



-Muchos poetas suelen tener una imagen poética primera. Algo así como el primer recuerdo relacionado con la poesía, un escenario poético, una visión... De tenerla, ¿cuál es la tuya?

A diferencia de muchos poetas, no he tenido una relación temprana con la poesía. Es decir que, por ejemplo, no guardo recuerdo de algún episodio de mi niñez que haya marcado mi posterior desarrollo poético. Pienso que me conecté con la poesía, con la literatura en general, a través de la lectura, concretamente cuando me mudé de Trujillo a Lima para ir a la universidad. Tenía 18 años y vivía solo en una pensión en Jesús María. La soledad y el aislamiento incentivaron en mí un acercamiento más detenido a la literatura. Recuerdo que leía mucho a Sartre, Camus, Lautreamont, Rimbaud y, sobre todo, a los surrealistas. Tal vez la primera imagen poética que tengo en mente es la del "muro" de Sartre, una sensación de encierro que, por momentos, me atormentaba. Esta cerrazón, que se comunicaba verbal y físicamente, me impulsó a buscar rutas de escape que se concretaron en algunos ejercicios imitativos de los textos que leía.

-Cómo fue el proceso de escritura de tu primer libro. Publicaste poemas en revistas previamente, cómo lo financiaste.

Mi primer libro lo publiqué relativamente tarde, en 2004, cuando tenía 33 años. Pero, durante por lo menos una década, había ensayado la escritura de algunos textos que, después de un proceso de depuración, conformaron el poemario. El libro se imprimió en una imprenta de Trujillo, en una edición de 200 ejemplares, el costo no fue alto. El libro no circuló sino que lo distribuí entre amigos, familiares y compañeros de clase en Estados Unidos.

-¿Qué opinas de los concursos de poesía? ¿Participas de ellos? ¿Crees que es esencial para hacer lo que llaman una "carrera poética"?

He participado en varios consursos de poesía, tanto nacionales como internacionales. Gané uno, el Premio Copé de Oro, en 2005. Pienso que obtener un premio otorga visibilidad al ganador, pero, de ninguna manera, certifica la excelencia de su poesía. Si no hay un trabajo constante y una continuidad en la publicación de otros libros, la expectativa generada con el premio se desvanece en la irrelevancia. Además, ganar un premio depende de circunstancias específicas que determinan su adjudicación a un autor determinado, como el gusto del jurado de turno.

-En términos generales, desde la segunda mitad del siglo veinte la gran influencia de la poesía latinoamericana se desplazó de la poesía española hacia los clásicos del idioma inglés (Eliot, Pound, otros). ¿Cuáles crees que son las influencias actuales?

Creo que son múltiples y provienen de diversas tradiciones literarias.

-Cuáles son para ti los poetas vivos más importantes de tu país y por qué?

Esta es una pregunta difícil de responder porque siempre se va a omitir a alguien. Personalmente, me interesan poetas que, con el trascurso de los años, han construido una obra sólida y compleja. Podría mencionar algunos nombres que vienen a colación en este sentido: Carlos López Degregori, José Antonio Mazzotti, Róger Santiváñez, Omar Aramayo, Bethoven Medina Sánchez o Leoncio Luque Ccota

-¿Qué opinas de las opciones poéticas metaescriturales, digamos poesía sonora, poesía visual, etc?

Son opciones válidas ya que la poesía desde sus inicios se ha caracterizado por ser un género transmedial. Por ejemplo, en el período experimental de las vanguardias, la escritura se conectaba con diversos medios tecnológicos y de transporte: telégrafo, cine, avión, radio, etc.

-En tu opinión cuál es la relación entre el poeta y el ejercicio de la crítica literaria. ¿Crees que la mirada crítica es importante para el poeta de hoy?

Sí, por supuesto. Hay un buen número de poetas actuales que ejercen la crítica literaria tanto en Perú como en el mundo académico de Estados Unidos o Europa. En todo caso, así el poeta no ejerza la crítica literaria de manera profesional, es necesario tener una mirada distanciada sobre la propia obra, una suerte de autocrítica que evalúe sin apasionamientos su alcance.

-Internet ha propiciado o, por lo menos, ha revelado una difusión y práctica inusitada de la poesía. Cada vez hay más poetas en todos lados y ya casi se pierde en el relativismo el ejercicio poético. ¿Crees que no se puede decir a nadie que no es poeta o consideras necesario establecer un rasero, un parámetro?

Personalmente, no creo en la inmediatez del hecho poético. Desconfió de la calidad de "poemas" que se escriben y se publican al instante en las redes sociales. Pienso que el proceso de corrección es tan, o más importante, que el de creación. Las redes sociales han propiciado una circulación sin límites de "textos" que no reflejan ningún trabajo con el lenguaje. Pienso que lo mínimo que debería hacer alguien que se considera poeta es reflexionar sobre su propia producción y no afanarse por hacer público lo primero quesalga de su teclado.

-¿Cuánto tiempo dedicas a la escritura y a la lectura? ¿Los practicas diariamente o te sometes a los dictados de la inspiración?

La lectura es una práctica diaria, la escritura no. En mi caso, los poemas se van gestando como respuestas inconscientes, como actos reflejos que reaccionan al material que leo (o veo si se trata de películas, videos). No creo en la inspiración como una fuerza que aparece de la nada y nos somete a su dominio para escribir algo. Por el contrario, el proceso creativo se forma dentro de una red multifacética de referencias textuales/visuales y, fundamentalmente, de experiencias vitales.

-Explícanos algunos detalles sobre tu proceso creativo. ¿Escribes a mano o de frente en computadora? ¿Cómo surgen los poemas en ti, empiezan con el primer verso, con una imagen, un tema específico?

Hace 20 años que escribo directamente en la computadora. El primer signo de que estoy ante la posibilidad del hecho poético es cuando una imagen definida y visualmente llamativa aparece en mi mente en la forma de una frase ya previamente gestada a nivel inconsciente. Soy obsesivo con el componente visual/plástico de la imagen poética, por eso, cuando descubro que una imagen se manifiesta en todo su esplendor (como un fruto maduro) intuyo que me encuentro en una especie de sintonía con el comienzo del acto creativo.