Oriette D’Angelo:  “Todo el que quiera escribir poesía, puede escribir poesía. Nunca me ha gustado que se le diga a alguien que no puede hacer algo.”

CICLO DE ENTREVISTAS "CUARENTENA POÉTICA"

Por Víctor Coral.


-Muchos poetas suelen tener una imagen poética primera. Algo así como el primer recuerdo relacionado con la poesía, un escenario poético, una visión... De tenerla, ¿cuál es la tuya?

El mar y la luna. Sé que son dos imágenes exhaustivamente abarcadas en la poesía, pero crecí frente al mar. La ventana de mi cuarto daba hacia la playa y eso me hizo muy privilegiada. Tuve la oportunidad de ver muchos atardeceres y lunas llenas desde allí. Siempre me ha gustado la contemplación, así que pasaba horas mirando la vida pasar desde la ventana. Recuerdo que cuando tenía 12 años estuve toda la noche en la ventana escuchando un disco de The Police. Había luna llena. Escribir sobre la luna fue mi primer acercamiento con la poesía.

-Cómo fue el proceso de escritura de tu primer libro. Publicaste poemas en revistas previamente, cómo lo financiaste.

Comencé a escribir mi primer libro, Cardiopatías, en el año 2012 luego de leer a Luna Miguel y a Daniela Camacho. Siempre fui una persona muy insegura con respecto a mi escritura, pero cuando conocí el trabajo de estas dos autoras sentí que tanto mi voz como la forma que quería darle a mi voz podían tener sentido y un lugar en el mundo. La primera persona en confiar en mi trabajo fue Gladys Mendía, quien publicó los primeros poemas de ese libro. Luego, decidí enviar el manuscrito al Premio para Autores de Obras Inéditas de Monte Ávila Editores y recibió uno de los premios. Se publicó en el año 2016 y es un libro que me ha dado inmensas alegrías, aunque ahora no se consigue en físico y sólo se puede leer en PDF.

-¿Qué opinas de los concursos de poesía? ¿Participas de ellos? ¿Crees que es esencial para hacer lo que llaman una "carrera poética"?

Sí, he participado en ellos y, como conté en la respuesta anterior, gracias a un concurso tuve la posibilidad de publicar mi primer libro. Siempre he participado y es algo que no dejaría de hacer. No considero que sean esenciales para la carrera de ningún escritor, pero para algunos como yo puede ser una forma de acceder a publicar en editoriales que a veces complican el proceso de recepción de manuscritos si no cuentas con un agente literario o con conexiones dentro de la industria editorial.

-En términos generales, desde la segunda mitad del siglo veinte la gran influencia de la poesía latinoamericana se desplazó de la poesía española hacia los clásicos del idioma inglés (Eliot, Pound, otros). ¿Cuáles crees que son las influencias actuales?

Me parece que la presencia en internet de algunos poetas es lo que marca parte de la influencia actual. El trabajo de autores latinoamericanos se está publicando mucho en España, por ejemplo, y ese es un salto enorme. Además, gracias a la presencia digital de esos lectores y escritores uno puede tener acceso a autores pocos conocidos. No dejo de pensar en Héctor Hernández Montecinos, por ejemplo, cuyos estados en Facebook pueden ser tomados como grandes análisis literarios. También pienso en el instagram de Luna Miguel. Gracias a las fotos de sus lecturas he sacado referencias importantes para mi propio trabajo. Me gusta ver que los autores latinoamericanos se están leyendo cada vez más.

-Cuáles son para ti los poetas vivos más importantes de tu país y por qué?

Rafael Cadenas, Yolanda Pantin, Jacqueline Goldberg y Eleonora Requena son para mí los poetas vivos más importantes de Venezuela. Su estética y su basta producción literaria me hace afirmarlo. Son autores de voces diversas y con distintas trayectorias literarias, pero que evocan la belleza y el horror a través de su trabajo. Son, además, poetas que dejan testimonio de lo que es ser venezolano y el peso de lo social en su poesía me parece muy importante. Todos utilizan distintos registros y distintos acercamientos, pero toda su producción poética está cargada de filo.

-¿Qué opinas de las opciones poéticas metaescriturales, digamos poesía sonora, poesía visual, etc?

Me interesan mucho. Me parecen corrientes estéticas valiosas de producir y de conocer. Todo aquello que acerque la poesía a distintos tipos de lectores y con distintos intereses va a ser valioso para mí.

-En tu opinión cuál es la relación entre el poeta y el ejercicio de la crítica literaria. ¿Crees que la mirada crítica es importante para el poeta de hoy?

Siempre se necesita crítica y autocrítica para todo lo que hagamos. Leyendo es que perfilamos nuestra estética y pulimos nuestra propia voz. Siempre me ha parecido importante apróximarse de forma crítica a todo lo que leamos. Lo mismo sucede con el trabajo propio.

-Internet ha propiciado o, por lo menos, ha revelado una difusión y práctica inusitada de la poesía. Cada vez hay más poetas en todos lados y ya casi se pierde en el relativismo el ejercicio poético. ¿Crees que no se puede decir a nadie que no es poeta o consideras necesario establecer un rasero, un parámetro?

Todo el que quiera escribir poesía, puede escribir poesía. Nunca me ha gustado que se le diga a alguien que no puede hacer algo. Para mí, es valioso que alguien esté interesado en la poesía. Claro, no todas las producciones poéticas me van a gustar y existirán voces con las cuales no me sentiré identificada, pero jamás seré de esas personas que le negarán la existencia a algo. La poesía no gana adeptos si uno desprecia a aquellos que se le quieren acercar.

-¿Cuánto tiempo dedicas a la escritura y a la lectura? ¿Los practicas diariamente o te sometes a los dictados de la inspiración?

Estoy pasando por una depresión que me impidió leer y escribir por casi un año. La última vez que pude leer un libro completo fue en junio de 2019. Empecé a leer de nuevo hace menos de dos meses. Estoy feliz de haber retomado la voracidad con la que solía leer antes. Sin embargo, la escritura diaria todavía me cuesta.

-Explícanos algunos detalles sobre tu proceso creativo. ¿Escribes a mano o de frente en computadora? ¿Cómo surgen los poemas en ti, empiezan con el primer verso, con una imagen, un tema específico?

Escribo siempre en la computadora, aunque llevo una libreta donde apunto ideas y a veces escribo una especie de diario. Mis poemas surgen, por lo general, luego de obsesionarme con un tema específico que me hace querer escribir. Mi primer libro surgió de mi obsesión con la enfermedad, mi cuerpo y la violencia, así que una vez que me enfoco en un tema los poemas empiezan a salir. Ahora estoy escribiendo un libro sobre la depresión y su relación con el arte.

-Si quieres puedes compartir un poema inédito.


Evocación

Sobrevivir era esto:

despertar y quedarme dando vueltas

vueltas hasta que el cuarto aclara

el olor de los duraznos

aprender a temblar sola

cambiar terapia por tarot

querer pisotear la lengua impuesta

domesticarla malearla engullirla

atragantarme

escoger mensajes de madrugada

sentir miedo ante la ternura

el dolor de estómago que quema y quema

y sube hasta la garganta y sube

querer gritar

porque ahora puedo -otra vez-

expandir mi garganta

las palabras muerden y esto sí quiero gritarlo

morder y morder hasta que alcance la boca

quedarme en esos ojos

que ahora me envuelven

en mi versión más frágil

sostenerme

como la nieve en el techo

conocer mis bordes

saberme insaciable / insatisfecha

siempre.

Sobrevivir fue por esto / para esto

por el sabor de las berenjenas

por la fractura de mi voz

por el agua que queda

por encima de mis ojos

despertar mareada un domingo

y querer seguir dando vueltas y vueltas

con el cuerpo explotando

de tanto girar y girar

seguir imaginándome

insaciable infinita insatisfecha

seguir dudando -a toda costa-

suponer que la calma

era esto

el pecho partido

y estas manos crueles

sobre mis piernas.