René Silva Catalán: “Se hace necesario para mí la existencia de la crítica literaria verdadera y auténtica, eso hace crecer, vivir, despertar y no dormir en lo que dicen las reseñas y en él nunca quedas mal con nadie.” 

04.09.2020

CICLO DE ENTREVISTAS "CUARENTENA POÉTICA"

Por Víctor Coral.


-Muchos poetas suelen tener una imagen poética primera. Algo así como el primer recuerdo relacionado con la poesía, un escenario poético, una visión... De tenerla, ¿cuál es la tuya?


La memoria como relato poético siempre me transporta a la casa de mis abuelos maternos, muy presente en toda mi escritura, como dijo Michel Foucault, toda memoria debe entenderse necesariamente como una "recreación" en cuanto re-produce algo que ya no está. ¿Y qué es lo que no está? En esa casa quedaron las fantasías y alegrías que hoy reclamo a través de la poesía, ese patio grande donde el viento entre las ramas, los viejos parrones, los jardines de cardenales son hoy el "yo lírico", toda esa evocación al origen de lo que soy como individuo me transporta a ese lugar, la escritura me devuelve a esa búsqueda a ese recuerdo que se vuelve escenario poético y lo simbólico presente siempre en la poesía como es la casa, escuchar y re escribir las palabras de la señora Nana (mi abuela) o jugar con la imagen paternal de mi abuelo en su sillón durmiendo, por lo tanto la memoria a través de la poesía, se transforma en la rememoración de un antes y un después, esa imagen en ese gran patio donde estaba la familia reunida, ¿ dónde están los primos? Entonces el hablante poético es el reclamo a todo ese pasado preguntar quién guardó las risas y los sueños, nadie sabe, porque la casa se vendió por asuntos familiares y menos buscar entre las murallas que algunas se las llevó antes un terremoto, por lo tanto, toda esa casa todas esas paredes, sus olores o tonos se vuelven metáfora esa imagen poética que siempre me ha perseguido y presente en cada libro.

-Cómo fue el proceso de escritura de tu primer libro. Publicaste poemas en revistas previamente, cómo lo financiaste.


"Anatemas", mi primer libro como proceso de escritura, surge con la muerte física de mi hermano menor y finaliza con el nacimiento de mi hija (que, a propósito de esta entrevista, mañana cumple 14 años), como lo dice el nombre del libro o se relaciona, es sentar en este imaginario en la mesa familiar a ese Dios cristiano castigador y lejano, donde se genera ese diálogo desde distintas aristas, terrenales, de fe, esotéricas, con ese yo que cambia de acuerdo a la circunstancia y ahí surge otra vez la simbología de la casa, la religión o la patria, en fin, desde ahí enfoqué mi proceso de escritura para este libro que duró casi cinco años, sumergido en lectura en ese tiempo de Humberto Díaz Casanueva, la biblia, Eliphas Levi, Papus y al poeta Jorge Enrique Adoum y su padre, además de todo el sonido sintáctico de la música metal, permitieron este libro. Antes de su publicación, jamás recuerdo haber publicado un texto en alguna página o revista, no tenía esa pretensión. Recuerdo que el año 2008 presenté Anatemas, más por obligación de mi entonces profesor de poesía al concurso municipal de literatura de San Bernardo y también porque otros poetas me lo pedían, lo hice y sin imaginar obtuve el Primer Lugar, como anécdota, con el premio me compré la primera lavadora, el primer refrigerador y la primera cocina, celebré en grande los dos años de mi hija y tuve la oportunidad que una editorial de poesía de esos tiempos se interesara en Anatemas y que publicaran el 2009 una primera edición donde no tuve que poner un peso. Recién luego de que sucediera lo que cuento, fue que comencé a publicar por invitación en páginas o revistas, invitaciones a lecturas, lo que permitió a Anatemas, fuese publicado por otras editoriales en Perú y Bolivia.

- ¿Qué opinas de los concursos de poesía? ¿Participas de ellos? ¿Crees que es esencial para hacer lo que llaman una "carrera poética"?


En general no tengo nada contra ellos, pero no participo, no transformo y no vivo mi escritura como pensando que los nortes son ellos, porque finalmente transformas tu escritura en una forma de agradar a un jurado, por lo tanto no me parece un proceso natural, así como hay muchos poetas "caza concursos" y viven "escribiendo", siempre el mismo libro para ese tipo de eventualidades, tampoco creo en una "carrera poética", tengo respeto y cariño por la poesía, por lo que es y cómo la vivo, por lo tanto el concurso que cada día logro, es mejorar y madurar mi proceso creativo, las horas de lecturas es el mejor premio, si hay que competir cada día lo realizo con mi propio proceso de crecimiento y eso tiene su momento y lugar, vivo ajeno a todo lo que rodea los concursos, para mi es más sano, prefiero recorrer el discipulado como escritor, el camino personal donde las reglas son el apreciar ese instante para escribir, por lo mismo es que tengo varios libros en proceso, algunos se permitirán ser publicados algún día, va depender de ese momento y lugar que muchas veces los concursos o esa carrera poética te van limitando, todo lo que articula estar pensando en ellos, para mí se oponen al sentido verdadero de ese momento pleno que es escribir.

-En términos generales, desde la segunda mitad del siglo veinte la gran influencia de la poesía latinoamericana se desplazó de la poesía española hacia los clásicos del idioma inglés (Eliot, Pound, otros). ¿Cuáles crees que son las influencias actuales?


Creo el mejor termómetro que existe en cuanto a que se está leyendo son los jóvenes, por lo mismo con mis alumnas y alumnos (muy pocos, pero me gratifican), estamos siempre comentando sobre sus lecturas y en muchas de ellas existe un acercamiento a las lecturas actuales y al pensamiento reinante desde el plano histórico y social visto desde la poesía, por eso en esas conversaciones han surgido nombres como Geoffrey Hill, Gunter Grass, George Oppen, Gertrude Stein o latinoamericanos como Alfonsina Storni, Javier Heraud, Juana de Ibarbourou, Hilda Mundi, Elvira Hernández; en narrativa Bellatin, Mario Levrero, Diamela Eltit, entre otros y si te das cuenta en su gran mayoría está ese "yo poético", donde aflora ese espíritu de libertad del ser, esa búsqueda de igualdad ante todo y todos en una sociedad marcada siempre por las injusticias latinoamericanas. Por lo tanto para estos jóvenes a través de sus lecturas, buscan también a sus referentes ciudadanos o espirituales, lo que no encuentran en el tiempo actual, escaso de líderes culturales, patrios, sociales y como individuos, se los brinda la poesía. En lo personal, mis últimas lecturas ha sido leer Jacobo Fijman, Sandra Teasdale, el libro Las uvas de racimo de Javier Sologuren y por supuesto al poeta boliviano Pedro Chimose, que recién conocí su obra, en mi estadía el año pasado en Santa Cruz, poesía profunda y directa hacia, con tópicos escriturales cercamos a la denuncia y la cultura gringa, creo es un poeta latinoamericano contemporáneo que se debe conocer, recomiendo su libro "Quiero escribir y me sale espuma", con el que obtuvo el año 1972 el Premio Casas de las Américas.

-Cuáles son para ti los poetas vivos más importantes de tu país y por qué?


Para mí sin duda Elvira Hernández, a quien conozco personalmente, su obra desde su propia intimidad y desplazamiento ha sabido describir el dolor y el horror de un momento oscuro y sangriento de la historia chilena, herida que aún no cierra, su libro "Bandera de Chile", emblemático para la poesía chilena contemporánea y para esa tradición latinoamericana, su lenguaje siempre desde una posición distante y de reflexividad desobediente a la institucionalidad, la resistencia desde el lenguaje y destaco por sobre todo su siempre cercanía hacia los jóvenes, no solo como un referente actual poético, también como persona, muy auténtica desde su escritura y en su vida diaria, siempre encuentras en ella una frase que te va dejar pensando por varios días, el porque lo dijo y que luego surge y surge. Otro poeta es Jaime Huenún a quien publicamos en Andesgraund Ediciones, destaco su gran labor como poeta y como profesor a su vocación desinteresada muchas veces solo con el fin de dejar su legado cultural y recuerdo siempre su frase "ante todo soy poeta", para mi hoy son mis grandes referentes poéticos y como personas. Tampoco puedo dejar de señalar a Raúl Zurita, considerado el mayor poeta vivo chileno, una poesía arrolladora, conocida por todos, que nunca deja de perseguir ese pasado (presente) histórico que le tocó vivir en carne propia en tiempos de dictadura, en ella siempre presente su autobiografía, su mundo íntimo pero que representa a muchos como los desaparecidos políticos que reclama y revive de cierto modo en su libro "INRI".

-¿Qué opinas de las opciones poéticas metaescriturales, digamos poesía sonora, poesía visual, etc.?


Para mi las poéticas metaescriturales son aporte, la poesía y la música siempre han ido de la mano. Desde tiempos antiguos, para hacer un poco de historia, los poemas se transmitían de forma oral y eran acompañados por una lira y además se cantaban y es innegable que la historia de los pueblos, se construyó de esta forma, a través de la poesía. De ahí viene el término de lírica, tenemos luego a juglares y trovadores por lo tanto poesía y música son hermanas gemelas, además como poeta metalero las 24 horas del día, la música siempre está presente en mi escritura, ahora lo visual también presente desde mi profesión como publicista y diseñador, por lo tanto disfruto la semántica imagen y texto, dupla de semiótica pura. Como dijo el poeta chileno David Rosenmann-Taub: "Estudio poesía para la música y música para la poesía", entonces porque no optar por nuevos lenguajes poéticos. Un ejemplo de ellos es justamente Raúl Zurita junto a la banda González y Los Asistentes y la obra "Desiertos de Amor" y así seguimos, también podemos mencionar la poesía fonética. En el dadaísmo podemos recordar a Raoul Hausmann, creador de los «poemas optofonéticos», inspirados en el letrismo [+info]. Estaban compuestos por vocales y consonantes, de diferente tamaño y tipografía, reducidas a su aspecto visual. Así podemos nombrar muchas y muchos más que hoy desde el arte multidisciplinario enriquecen a la poesía, que considero aún para sus tiempos actuales sigue siendo desde el canon formal y cerrado a estos tipos de experimentación poética, también debo mencionar que en estos nuevos formatos de hacer poesía, la calle hoy grafitea y hiphopea poesía que se refuerza debido a los grandes sucesos sociales que hoy toda Latinoamérica enfrenta debido a la pandemia y la debilidad social y política que muchos países hoy lamentablemente padecen. Incluso hoy si podemos llamar poesía visual, hay muchas paredes y muros con mejores versos que muchos libros últimamente publicados.

-En tu opinión cuál es la relación entre el poeta y el ejercicio de la crítica literaria. ¿Crees que la mirada crítica es importante para el poeta de hoy?


Según entiendo la crítica literaria debe ser descriptiva, también juzgar e interpretar en este caso un texto poético, por lo mismo para el poeta debe ser importante esa mirada crítica con una opinión orientadora sea cual sea, ya que de ahí viene un consejo y una guía, pero ese punto neutral es muy difícil hoy encontrarlo, falta ese juicio auténtico, son muy pocos los que hoy hacen crítica literaria, porque sería interesante a través de ella generar debate y porque no también polémica. La crítica literaria debería ser una disciplina dentro de la literatura y si alguna vez la hubo se ha ido perdiendo. Por lo tanto se debería reivindicar como un paso y proceso muy importante por el cual debe pasar un autor, editorial y también un editor. Hoy muchos nos quedamos con la opinión de los más cercanos, de los amigos y desde esa comodidad que también propicia todo lo que gira poéticamente alrededor del poeta, por lo tanto se hace necesario para mí la existencia de la crítica literaria verdadera y auténtica, eso hace crecer, vivir, despertar y no dormir en lo que dicen las reseñas y en él nunca quedas mal con nadie.

-Internet ha propiciado o, por lo menos, ha revelado una difusión y práctica inusitada de la poesía. Cada vez hay más poetas en todos lados y ya casi se pierde en el relativismo el ejercicio poético. ¿Crees que no se puede decir a nadie que no es poeta o consideras necesario establecer un rasero, un parámetro?


Creo hay mucha gente que llega a la poesía justamente para obviar a la poesía, mucho personaje más allá del oficio del escritor y las redes sociales han sido la bomba racimo para el surgimiento y encontrarse con ellos quienes desde la forma y estructura poética emiten más mensajes y panfletos que un atisbo de poesía. Como dices tú se manifiesta esa falta de ejercicio poético. Es muy fácil darse cuenta de estos personajes su falta de lectura, que para mí es un pilar fundamental cuando te vas a dedicar a escribir, no voy a hablar de parámetro porque no soy nadie para decir o designarlo, además es por lo mismo muy subjetivo una opinión personal para dictaminar ese rasero, finalmente creo tan pronto aparecen muchos de ellos desaparecen. Creo también es así el parámetro del que hablas. Estos personajes muy pronto desaparecen y por lo general ese ejercicio poético, si podemos hablar si existe en ellos, usando las redes sociales para publicar lo que a cada momento se les ocurre subir, los aleja así mismos de lectores de poesía y que alguna vez piensen en publicar un libro. Aburren porque nunca encuentras esa voz propia de autor o que bien se llegue a mezclar con otras, por lo tanto, cuando siempre quieres leer o ver algo nuevo, no lo encuentras en esta selva de difusión y práctica abusiva de lo que podríamos llamar poesía.

-¿Cuánto tiempo dedicas a la escritura y a la lectura? ¿Los practicas diariamente o te sometes a los dictados de la inspiración?


Hace un año que podría decir le dedico todo el día, primero a la lectura personal (hoy justamente leo nuevamente Playas de Fuego de Bárbara Délano) y por otra parte como editor de letra Clara y Andesgraund, me toca a diario enfrentarme a la lectura de otros, ya sea como lector o vuelvo a decir como editor, lo que también me permite por lo menos dedicarle unas dos horas a la escritura, acostumbro a revisar y revisar constantemente un boceto de algo que luego podría llamar texto. Así a diario puedo dar una mirada por distintas poéticas, sean o no de gusto personal, pero que te van accionando hacia el crecimiento y búsqueda de tu propia escritura, donde creo enormemente también esos momentos de inspiración. Hoy termino Pie de Trinchera, un libro que puedo llamar híbrido y experimental, también sigo en la construcción de otro que he llamado Botón de Pánico que casualmente comencé el año 2016, pero muchos poemas que a la vez son muy narrativos, su hilo conductor es justamente asociado al encierro que vivimos hoy debido a la pandemia y además cuarentena (acá en San Bernardo donde vivo, ya son más de 4 meses), donde relato el encierro a los miedos y trancas que sin querer surgieron desde mi niñez ahora ya adulto. Por lo mismo me ha llegado un ostracismo si bien social y familiarmente no bien visto, pero donde el silencio y la soledad han sido buenos y entretenidos compañeros.

-Explícanos algunos detalles sobre tu proceso creativo. ¿Escribes a mano o de frente en computadora? ¿Cómo surgen los poemas en ti, empiezan con el primer verso, con una imagen, un tema específico?


Tengo una costumbre de tiempos cuando trabajaba como redactor creativo, manejar siempre una libreta o cuaderno, donde anoto mucho lo que la calle, el paisaje, ese diálogo visual que incluso es distinto entre un lunes o un sábado, el lenguaje de cada clima o el de las personas atochadas que no se miran pero más bien se dan empujones, todo va otorgando una imagen, una frase o un sonido, que se anota, a veces surge un sospecha de lo que luego puede ser un poema, en fin, también escribo en el computador, estoy pendiente de una conversación telefónica, de un mensaje, de las noticias o documental que luego me puede servir para armar un hilo conductor. En cuanto a tema, creo que cada libro es finalmente un tema específico, es lo que tienes en mente en especial para sanar ciertas fases y vivencias en distintas épocas de la vida (suena cursi pero de ahí nace generalmente el concepto central creativo de lo que escribo), confieso ser un escritor de mucha imagen, debido a mi pasado como publicista, lo cual considero me dio un aire distinto que no me encasilla a nada ni nadie.

-Si quieres puedes compartir un poema inédito.

De mi libro inédito "Botón de Pánico"

mi hija habla de su examen de tsunamis placas sísmicas una mochila de emergencia mantener la calma los estribos ubicarse bajo el marco de una puerta tirarse bajo la mesa con su pata amputada de no gritar en la calle cuando desfilan los príncipes de la miseria hediondos a vino suelto avanzando siempre unos pasos más atrás de ese invierno bajo su gran abrigo negro

ellos con casacas de viejos púgiles ninguna esquina que los recuerde o un septiembre florido o un café o un cigarro suelto personajes de una crónica con los zapatos en la mano la mañana avanza bajo el humo de las fábricas y esa placa sísmica en el temblor de mis manos me agarra la cabeza mientras el sol saluda los mechones de la raíz encaramándose en la vereda

mi hija me repite papito el carrusel está cerrado papá porque oscurece a las seis pero a la vez estoy muy lejos de ella de esa plaza pública de su carrusel lejos de chile y sus terremotos históricos de sus cortejos fúnebres tocando la bocina y sus disparos al aire rodeando la plaza y su carrusel

pero mi hija es tan clara como su nombre calma el corazón que se lanza al vacío me mira a los ojos cuando las ventanas del micro tiemblan como el párpado en la luz amarilla me duele su voz que ya deja la inocencia todo se me cruza como el viento frenéticamente bailando en el mástil del banderín de una concha bencinera

estamos de vuelta avanza el paisaje la velocidad le corre el cosmético el bus se ríe de los baches la sangre seca en los potreros el chena se me encarama en la vista quiero bajar en la siguiente calle a mi ansiedad pero mi hija me toma de las manos juega con sus preguntas la costanera me parece un monstruo con los ojos de dios mis lentes tragando el cielo bajamos mi hija con su mochila de emergencia el tsunami en su memoria mientras yo continuo repasando mi infancia mi propio carrusel son treinta imágenes por segundo

525 líneas

de blanco y negro

René Silva Catalán (Santiago de Chile, 1971)

Publicista y diseñador gráfico, licenciado en Comunicación Creativa por la Universidad de Santiago de Chile, Diplomado en Edición y Publicaciones por la Pontificia Universidad Católica de Chile, en esta última casa de estudio, realizó continuación de estudios en Corrección de Estilo y Emprendimiento Editorial. Uno de los fundadores de Descentralización Poética, editor y director de arte en Ediciones Andesgraund y Letra Clara. El año 2008, recibe el Primer Lugar Género Poesía en el 18° Concurso Municipal de Literatura de la ciudad de San Bernardo con el libro "Anatemas", poemario traducido al portugués e italiano y con publicaciones en Chile, Bolivia y Perú. El año 2016, en el marco de la Feria Internacional del Libro de la ciudad de La Paz (Bolivia), Jaguar Azul editorial paceña, publica su segundo libro "Situación de Calle", el cual próximamente Ediciones Andesgraund publicará en Chile. Hoy trabaja en su tercer libro "Pie de Trinchera", un homenaje a los poetas y escritores muertos durante la Primera Guerra Mundial. Ha participado en importantes festivales de Latinoamérica como editor y poeta, además en antologías nacionales y extranjeras. El año 2019 residió en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde fue uno de los organizadores del Primer Festival Internacional de Poesía Joven Jauría de Palabras, ciudad donde también realizó en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y Centro de la Cultura Plurinacional, talleres de escritura creativa y edición tomando como tema de estudio la poesía chilena.